El derecho a decidir

Empatizo con Guardiola, aunque para que negarlo, me entristece su casi segura marcha del Barça. Vivir como uno quiere, decidir lo que uno quiere, implicarse con responsabilidad y compromiso pero al final ser quien uno quiere ser y hacer lo que cada uno considera más oportuno es de las cosas más gratificantes y liberadoras de esta vida. El vértigo ante una decisión que posiblemente va a frustrar las espectativas de muchos de los que te rodean es apabullante. Personalmente he sentido la angustia que produce escuchar, reflexionar y finalmente decidir algo que sabes que seguramente va a doler o afectar de algún modo a personas a las que quieres pero aun con todo decidirlo, con todas sus consecuencias y tirar adelante. Porque nuestras decisiones son nuestras, y solamente nuestras; y mientras seamos valientes y consecuentes con ellas podremos dormir tranquilos y mirar a los ojos de quienes nos preguntan "por qué?" con la suficiente honestidad y transparencia que sólo implica el hecho de decidir libremente. Gracias Pep por estos años de grandeza para el Barça. Gracias por ser un modelo a seguir y por la valentia de ser tu mismo por encima de todo.