Nos dispusimos a recibir y comunicar procedimientos tanto internamente como a nuestros colaboradores a medida que recibíamos información. La prioridad sólo fue una en todo momento: garantizar la seguridad de los pasajeros y usuarios de los que todavía éramos responsables. Todas las decisiones se tomaron con ese único objetivo en mente.
Los canales sociales de Spanair , Twitter, Facebook y Youtube han sido potentes. Nos lo hemos currado estos dos años como animales, nos hemos dejado la piel todos y cada uno de los que hemos trabajado en esas criaturas; proveedores, seguidores, fans incondicionales, los compañeros del call center desde Palma, ayudando cada día; amigos y aliados gracias a los que hemos construido una malla de interacción brutal. Ahí estaban, era importante hablar con ellos.
La tarde del viernes y las primeras horas de la noche estuvimos informando de lo que sabíamos. Cada responsable de área, y en mi caso de los Social Media, pasábamos consignas e indicaciones a medida que nos llegaban. A pesar de la confusión todos y cada uno de los implicados en echar el freno estuvimos al pie del cañón. Hay un equipo increíble detrás de todo esto. Llegó un momento en el que ya no había más que decir y decidimos despedirnos. Esa decisión fue consensuada por todos los implicados en este tema, así que dijimos adiós. A las pocas horas fue necesario volver a comunicarnos. En un cierre tan fulminante todo es algo confuso y no hay simulacro para un cierre empresarial. Llegó el momento de retomar la actividad en las redes.
Durante unas horas de la noche del viernes día 27 al sábado 28 perdimos el acceso a las cuentas oficiales de Twitter y Facebook. Las contraseñas que utilizábamos para entrar habitualmente en nuestros perfiles oficiales no funcionaban, y no se trataba de un hackeo. Posteriormente a lo largo de la mañana del sábado se nos volvió a pasar el control de esas plataformas y el acceso a ellas. Como os podéis imaginar no puedo dar más detalles al respecto, pero ni Spanair ni las plataformas FB y TW como tales, que nos han ayudado en todo momento ni una servidora han tenido que ver en ello. Eso es más que demostrable a todos los efectos. Facebook ya ha cerrado el canal oficial de Spanair por la reclamación de copyright que realizamos desde el departamento legal de Spanair el mismo sábado por la mañana.
Solucionar el problema. De nuevo un gran reto. Decidimos montar plataformas paralelas y nos dispusimos a abrir canales nuevos para comunicarnos. Twitter fue de nuevo de gran ayuda. No dispongo de datos, pero vosotros mismos lo habéis visto. Aprovecho para aclarar, que desde hoy mismo, 31 de enero de 2012 todo lo relativo a las plataformas de Spanair ha dejado de ser mi responsabilidad. No decido ni intervengo en nada de lo que en esos canales acontezca. Tenéis que comprender que ahora vienen unos días muy difíciles, estamos con un ERE y un concurso de acreedores y a los mandos un administrador que se nombrará en pocos días y que liderará la gestión definitiva del cierre. Hay compañeros que siguen trabajando.
Estamos agotados, exhaustos, apaleados; pero hemos seguido como una piña, porque la aviación nos convierte en una gran familia. Ha sido impresionante ver las muestras de cariño y de apoyo que hemos recibido. También nos han dado palos, pero han sido los menos. Vuestro apoyo y vuestra ayuda ha sido incondicional y la gran familia Spanair así lo hemos sentido.
Gracias a todos.